Estudiar para los exámenes: 10 hábitos para concentrarse
Por la redacción de Mush n Go - 9 octubre 2026
Por la redacción de Mush n GoPublicado el 9 de octubre de 202614 min de lectura
Estudios y concentración
Para estudiar para los exámenes sin perder la concentración, apuesta por lo que valida la investigación: ponerte a prueba en lugar de releer, repartir el estudio en varios días, trabajar en bloques de 25 a 50 minutos, el móvil fuera de la habitación y proteger tu sueño. La planificación, las pausas activas y la música sin letra hacen el resto.
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Descubrir Brainstoorm →Hábito 1 · Planificar hacia atrás
Un plan de estudio que funcione.
La concentración empieza antes de sentarse. Cuando no sabes qué estudiar, pierdes muchísimo tiempo eligiendo, empiezas por lo fácil y aplazas el resto. Un plan resuelve este problema de una vez por todas.
El método más sencillo es la planificación inversa : parte de la fecha del examen y ve hacia atrás. Haz una lista de todas las asignaturas y todos los temas, calcula el tiempo de cada uno y repártelos en las semanas que quedan, dejando margen para los imprevistos.
| Periodo | Objetivo | Qué haces |
|---|---|---|
| De 30 a 15 días antes | Repasar todo el temario | Fichas, ejercicios, una primera pasada por cada tema |
| De 15 a 7 días antes | Consolidar | Ponerte a prueba, repetir los ejercicios fallados, volver a los puntos débiles |
| De 7 a 2 días antes | Practicar en condiciones reales | Exámenes de años anteriores cronometrados, preguntas del temario en voz alta |
| La víspera | Repasar, no aprender | Un último vistazo a tus fichas y una tarde tranquila |
Cada día, márcate dos o tres objetivos concretos, como «hacer los ejercicios 4 a 8 del tema 3», en lugar de un vago «estudiar química». Un objetivo claro es un objetivo que se empieza.
Hábito 2 · Ponerse a prueba
Deja de releer, ponte a prueba.
Es el descubrimiento más útil de la investigación sobre el aprendizaje, y el menos aplicado. Releer los apuntes y subrayar dan sensación de dominio: el texto resulta familiar y crees que te lo sabes. Pero reconocer una información no es lo mismo que saber recuperarla el día del examen.
Ponerse a prueba obliga al cerebro a buscar la información sin tenerla delante. Es más incómodo, y precisamente por eso funciona: cada esfuerzo de recuerdo refuerza la memoria. Los investigadores hablan de efecto de prueba o de práctica de recuperación.
- Cierra los apuntes y escribe en una hoja en blanco todo lo que recuerdes.
- Haz fichas de pregunta y respuesta, y no mires la respuesta hasta haber contestado.
- Repite los ejercicios resueltos sin mirar la solución.
- Explica el tema en voz alta, como si se lo presentaras a alguien.
- Trabaja con exámenes de años anteriores, con tiempo limitado.
¿Y cuando te equivocas? Mejor. Anota el error, lee la respuesta correcta y vuelve a ponerte a prueba más tarde. En ese bucle es donde se produce la mayor parte del aprendizaje.
Hábito 3 · Espaciar el estudio
Menos atracones, más repasos.
Estudiar un tema durante cuatro horas seguidas la víspera del examen da sensación de eficacia. El mismo tiempo, repartido en cuatro sesiones de una hora durante varios días, deja recuerdos mucho más duraderos. Es lo que se llama repetición espaciada, uno de los efectos más sólidos de la psicología de la memoria.
El principio es sencillo: volver sobre un concepto justo cuando empiezas a olvidarlo. Un ritmo que se suele proponer a los estudiantes consiste en repasar un tema al día siguiente, luego unos días después y luego una semana más tarde. Cuanto más lejos está el examen, más pueden alargarse los intervalos.
El mismo día
Aprendes el tema y haces tus fichas. Una primera prueba rápida al final de la sesión.
Unos días después
Te pones a prueba con las fichas, sin releer antes los apuntes. Anotas lo que se te ha resistido.
Una semana después
Nueva prueba, insistiendo en los puntos débiles. El tema empieza a sostenerse solo.
Un extra: alternar las asignaturas o los tipos de ejercicios en una misma sesión, en lugar de hacerlo todo en bloque. Desconcierta más en el momento, pero te entrena para reconocer qué método aplicar, exactamente como el día del examen.
Qué dice la investigación
Estudiar con eficacia: tres estudios de referencia.
Los métodos de estudio no son solo una cuestión de gustos. Los investigadores en psicología cognitiva llevan décadas comparándolos. Estos son tres trabajos que cambiaron la forma de ver el aprendizaje.
Roediger y Karpicke, 2006 · Estados Unidos
Unos estudiantes leían un texto y luego lo releían o se ponían a prueba sobre él. Cinco minutos después, a los «relectores» les iba un poco mejor. Pero dos días y una semana más tarde, quienes se habían puesto a prueba recordaban mucho más.
Cepeda et al., 2006 · Estados Unidos
Un metaanálisis de varios cientos de experimentos sobre memoria verbal: con el mismo tiempo de estudio, repartir las sesiones en el tiempo deja mejores recuerdos que concentrarlas de una sola vez.
Dunlosky et al., 2013 · Estados Unidos
Una revisión de diez técnicas de aprendizaje. Ponerse a prueba y espaciar el estudio obtienen la mejor nota de utilidad. Releer, subrayar y resumir, de las más usadas por los estudiantes, obtienen la más baja.
La buena noticia: estos métodos no requieren más tiempo, solo otro uso del tiempo que ya tienes. Las referencias completas están al pie de página.
Hábito 4 · Trabajar por bloques
Cómo concentrarse: el método de los bloques.
Nadie se mantiene concentrado cuatro horas seguidas. La atención fluctúa, y querer forzarla suele acabar en una sesión «fantasma»: estás delante de la mesa, pero ya no haces gran cosa. La solución es dividir el tiempo en bloques cortos, separados por pausas de verdad.
El más conocido de estos métodos es la técnica Pomodoro, inventada a finales de la década de 1980 por el italiano Francesco Cirillo, entonces estudiante, con un temporizador de cocina con forma de tomate.
25 minutos
Una sola tarea, un temporizador en marcha, ninguna interrupción. Si se te ocurre algo, anótalo y sigue.
5 minutos
Una pausa de verdad: levantarse, beber un vaso de agua, mirar por la ventana. Sin móvil.
Tras 4 bloques
Una pausa larga, de 15 a 30 minutos, para recargar antes del siguiente ciclo.
Veinticinco minutos son un punto de partida, no una norma. Muchos estudiantes pasan después a bloques de 45 o 50 minutos, seguidos de 10 minutos de pausa. Lo importante es el principio: un tiempo de trabajo corto y protegido, y luego un corte claro.
Hábito 5 · Alejar el móvil
El móvil, en otra habitación.
Una notificación, un mensaje, un vistazo «solo para comprobar»: cada interrupción rompe el impulso, y luego hacen falta varios minutos para volver a meterse en un ejercicio. Durante el estudio, el móvil es el enemigo número uno de la concentración.
Incluso apagado, no es neutral. En un estudio con casi 800 personas, Adrian Ward y sus colegas observaron que los participantes con el smartphone sobre la mesa, bocabajo, rendían peor en pruebas de memoria de trabajo que quienes lo habían dejado en otra habitación. Su mera presencia parecía acaparar parte de la atención.
- Deja el móvil en otra habitación durante cada bloque de trabajo.
- Activa el modo concentración del ordenador o un bloqueador de webs.
- Cierra todas las pestañas innecesarias y deja solo tus apuntes.
- Avisa a los tuyos de tus horarios: sabrán cuándo localizarte.
Hábito 6 · Elegir la música
Música para concentrarse: lo que ayuda y lo que molesta.
«Música para concentrarse» es una de las búsquedas más frecuentes en época de exámenes. ¿Conviene estudiar con música? La respuesta depende sobre todo del tipo de música y de la tarea.
El famoso «efecto Mozart» viene de un breve estudio publicado en 1993 por Frances Rauscher y sus colegas: unos estudiantes obtuvieron mejores resultados en tareas de razonamiento espacial tras escuchar una sonata de Mozart. El efecto era breve y los trabajos posteriores tuvieron dificultades para reproducirlo. Escuchar a Mozart no te hace más inteligente.
Lo que está mucho mejor demostrado es que las letras molestan en las tareas verbales, como leer, memorizar o redactar. El cerebro no puede evitar procesar las palabras que oye, incluso cuando intentas ignorarlas.
| Tipo de sonido | Para qué estudio | Evitar cuando |
|---|---|---|
| Silencio | Memorizar, lecturas difíciles, redacción | El silencio te pone nervioso |
| Música instrumental tranquila | Ejercicios, fichas, tareas repetitivas | Es demasiado rítmica o está muy alta |
| Ruido blanco, lluvia, cafetería | Tapar un entorno ruidoso | El volumen es alto |
| Música con letra | Tareas mecánicas, ordenar, pausas | Estás leyendo, aprendiendo o escribiendo |
Un buen término medio: una lista instrumental, siempre la misma, a volumen bajo. Acaba convirtiéndose en una señal: cuando empieza, es hora de trabajar.
Hábito 7 · Proteger el sueño
Por la noche, tu cerebro estudia por ti.
Es el hábito que más se sacrifica en época de exámenes y, sin embargo, uno de los más importantes. Durante el sueño, el cerebro consolida lo que has aprendido durante el día. Una noche en vela antes de un examen supone menos memoria y menos concentración al día siguiente. Para saber más, descubre los beneficios y la dosis del romero.
Horarios fijos
Acuéstate y levántate más o menos a la misma hora, también el fin de semana. Tu reloj interno te lo agradecerá.
Nada de pantallas antes de dormir
Apaga las pantallas una hora antes de acostarte. Mejor repasa una ficha en papel.
La cafeína, antes de las 14:00
Actúa mucho después de la última taza y puede acortar tu noche sin que te des cuenta.
La siesta corta
Veinte minutos a primera hora de la tarde, no más, para no despertarte aún más cansado.
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Hábito 8 · Moverse
Pausas activas, no sofá.
Estar sentado ocho horas al día entumece el cuerpo y la mente. Las pausas más útiles no son las que pasas en redes sociales, sino aquellas en las que te mueves un poco: levantarte, caminar, estirarte, respirar en la ventana.
Un paseo de veinte a treinta minutos al día, a ser posible con luz natural, ayuda a desconectar, a reducir la tensión acumulada y a dormir mejor por la noche. En las pausas cortas, unos estiramientos o subir y bajar la escalera bastan para reactivarse.
Y si haces deporte, no lo dejes durante los exámenes. Reduce el volumen si hace falta, pero mantén las sesiones: suele ser el mejor momento del día para liberar el estrés.
Hábito 9 · Comer y beber
Lo que hay en el plato y en la taza.
Una comida demasiado pesada al mediodía y la siesta delante de las fichas está asegurada. Durante el estudio, busca comidas sencillas y regulares: verduras, proteínas, hidratos integrales y tentempiés que no te suban y bajen como una montaña rusa, como una fruta, frutos secos o un yogur. Y bebe agua a lo largo del día: una botella sobre la mesa es el recordatorio más eficaz.
Queda la cuestión del café. Muchos estudiantes encadenan tazas para aguantar. El problema es el nerviosismo, las manos sudorosas antes del examen y un sueño que empeora. Por eso diseñamos Brainstoorm con solo 20 mg de cafeína microencapsulada por taza, junto a 1 000 mg de melena de león, cordyceps y chaga y 3 000 mg de maca. Esto dicen dos de nuestras clientas en Trustpilot (opiniones traducidas del francés).
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Si buscas otras ideas de bebidas, lee nuestro artículo sobre las bebidas con hongos y plantas adaptógenas y la concentración.
Hábito 10 · Gestionar el estrés
El estrés de los exámenes, bajo control.
Un poco de estrés ayuda a movilizarse. Demasiado, y la mente se queda en blanco a la hora de responder. Los nervios de los exámenes no se eliminan, pero se pueden domar, sobre todo si empiezas pronto.
- Practica en condiciones reales: cronómetro, mesa ordenada, sin apuntes.
- Practica una respiración lenta, por ejemplo espirando durante más tiempo del que inspiras, unos minutos al día.
- Reserva al menos una tarde a la semana sin estudiar.
- Habla de tus preocupaciones con alguien cercano, un compañero o el servicio de atención psicológica de tu centro.
- Sustituye «tengo que saberlo todo» por «hago lo que puedo con el tiempo que tengo».
Para quienes disfrutan de las plantas, nuestra fórmula Anti-Estrés reúne ashwagandha, reishi, albahaca sagrada, schisandra y vitamina B6. Y para entender cómo funciona el estrés, lee nuestro artículo sobre cómo bajar el cortisol.
Si la angustia se vuelve abrumadora, ya no duermes o tienes pensamientos oscuros, no esperes al final de los exámenes: háblalo con tu médico o con el servicio de salud de tu universidad. En caso de crisis, en España puedes llamar gratis al 024, la línea de atención a la conducta suicida, las 24 horas.
Un día tipo
Un día de estudio, de la mañana a la noche.
Así puede ser un día que aplica estos diez hábitos. Adapta los horarios a tu ritmo: lo importante es la estructura, no la hora exacta.
7:30
Despertarse a una hora fija, luz natural, desayuno con proteínas. 1 o 2 cápsulas de Focus durante tu tratamiento.
8:30
Dos bloques de la asignatura más difícil, con la cabeza despejada. Móvil en otra habitación.
10:30
Pausa de 20 minutos, al aire libre si es posible. Luego una taza de Brainstoorm y dos bloques de ejercicios.
12:30
Comida ligera, lejos de la mesa de estudio. Un paseo corto o una siesta de 20 minutos.
14:00
Pruebas sobre los temas de los días anteriores: fichas, hoja en blanco, exámenes anteriores.
17:00
Deporte o paseo. Luego una última sesión corta para planificar el día siguiente.
Por la noche
Nada de estudio después de cenar, o solo un repaso de fichas. Pantallas apagadas, a la cama a hora fija.
Plantas y hongos
Los nootrópicos naturales, en su justo lugar.
Durante los exámenes, muchos estudiantes se interesan por los nootrópicos naturales, esas plantas y hongos asociados a la concentración. Seamos claros: ningún complemento sustituye los diez hábitos de este artículo. Pero a algunos les gusta incorporarlos a su rutina durante un tratamiento.
La melena de león
El hongo de melena blanca, estudiado por sus hericenonas. En Focus y Brainstoorm. Saber más.
La bacopa
Una planta de la tradición ayurvédica, que se toma durante varias semanas. En Focus. Saber más.
El Ginkgo biloba
Uno de los extractos de hoja más estudiados del mundo. En Focus. Saber más.
El azafrán
Una especia preciosa, estudiada sobre todo en relación con el estado de ánimo. En Focus. Saber más.
Para entenderlo todo sobre estos ingredientes, lee nuestra guía de nootrópicos naturales. Y si quieres la rutina completa, el Pack BrainPower reúne Focus, Energía y un Brainstoorm.
Tus preguntas
Todo lo que nos preguntan sobre el estudio.
¿Cómo concentrarse para estudiar?
Trabaja por bloques de 25 a 50 minutos en una sola tarea, con el móvil en otra habitación y pausas cortas en las que te muevas. Márcate objetivos concretos para cada sesión y protege tu sueño.
¿Cuál es el mejor método para estudiar para los exámenes?
Según la investigación en psicología del aprendizaje, los dos métodos más eficaces son ponerse a prueba (fichas de pregunta y respuesta, hoja en blanco, exámenes anteriores) y espaciar el estudio en varios días. Releer y subrayar son mucho menos eficaces.
¿Qué música escuchar para concentrarse?
Una música instrumental tranquila, a volumen bajo, va bien para los ejercicios. Para leer, memorizar o redactar, el silencio sigue siendo mejor: las letras molestan en las tareas verbales.
¿Cuántas horas al día hay que estudiar?
No hay una cifra ideal. Muchos estudiantes aguantan entre cuatro y seis horas de trabajo realmente concentrado, divididas en bloques. Mejor menos horas bien aprovechadas que jornadas largas y dispersas.
¿Cómo aumentar la concentración para estudiar?
Duerme lo suficiente, aleja el móvil, trabaja por bloques, muévete en las pausas, come ligero al mediodía y bebe agua. Son estos hábitos los que marcan la mayor diferencia.
¿El café ayuda a estudiar?
Una cantidad moderada puede ayudar a mantenerse despierto, pero el exceso da nerviosismo y estropea el sueño. Limítate a unas pocas tazas, antes de las 14:00. Nuestro Brainstoorm contiene 20 mg de cafeína por taza.
¿Hay que estudiar la víspera de un examen?
Un repaso ligero de tus fichas, sí. Aprender temas nuevos a última hora de la noche, no: una buena noche de sueño te servirá más.
¿Es mejor estudiar por la mañana o por la noche?
Depende de tu ritmo. Mucha gente rinde más por la mañana en las tareas difíciles. En cualquier caso, evita estudiar tarde si eso retrasa tu hora de acostarte.
¿Cómo estudiar con eficacia en poco tiempo?
Céntrate en los exámenes anteriores y en las preguntas más frecuentes, ponte a prueba en lugar de releer y mantén tus horas de sueño. El atracón de última hora se retiene poco tiempo.
Fuentes
- Roediger H. L., Karpicke J. D. (2006). Test-enhanced learning: taking memory tests improves long-term retention. Psychological Science, 17(3).
- Cepeda N. J., Pashler H., Vul E., Wixted J. T., Rohrer D. (2006). Distributed practice in verbal recall tasks: a review and quantitative synthesis. Psychological Bulletin, 132(3).
- Dunlosky J., Rawson K. A., Marsh E. J., Nathan M. J., Willingham D. T. (2013). Improving students' learning with effective learning techniques. Psychological Science in the Public Interest, 14(1).
- Ward A. F., Duke K., Gneezy A., Bos M. W. (2017). Brain drain: the mere presence of one's own smartphone reduces available cognitive capacity. Journal of the Association for Consumer Research, 2(2).
- Rauscher F. H., Shaw G. L., Ky K. N. (1993). Music and spatial task performance. Nature, 365.
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Para saber más sobre la concentración.
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